jueves, 19 de abril de 2018

"La Noche Más Mágica del Año 2017" en 7 Palabras


          Sí, otro año más, la Semana Santa de Zamora, nuestra querida Pasión ha llegado. Me remonto un año atrás, al 11 de abril de 2017, Martes Santo. En plena semana, después de haber estado las tres horas de rigor esperando y disfrutando de la Cofradía de Jesús del Vía Crucis voy a comer un “cacho” (expresión muy Zamorana), descargo las fotos realizadas esa tarde y, de nuevo, mochila cargada de cámaras y objetivos; allá vamos.

¿Una noche más? No, esta no es una noche más, esta noche es mágica y sin yo saberlo “algo” la va a hacer aún más especial.

Salgo de casa, miro al cielo y veo la luna, así es, luna llena, esa que rige el calendario de nuestra festividad y además con un toque especial, es la luna llena de abril a la que popularmente se le conoce con el nombre de luna rosa, no es que se tiña de ese color, sólo que se le dio ese nombre en honor a las primeras flores de primavera. 

No son las 00:00 de la noche, la Hermandad Penitencial de las Siete Palabras espera su turno para comenzar su recorrido y la gente ya rebosa las aceras y calles del casco histórico esperando una palmada en la mejilla, una foto, un olor, un sentimiento o un sonido para el recuerdo. 

Decido comenzar la espera en la Plaza de Claudio Moyano, un lugar amplio en el que entiendo que lograré hacer alguna foto “curiosa”. ¿Pipas? ¡Claro! Amenizamos la espera. Mientras, preparo el equipo fotográfico. ¿Casualidad? La luna llena esta iluminando la plaza, todo comienza a ponerse de cara para lograr esa “curiosa” instantánea, no pierdo la oportunidad y la fotografío. Ésta imagen representa la luna de esa mágica noche.

Es la 1:17 de la madrugada, después de algo más de una hora de espera empieza a asomar la cabecera de la Hermandad. El silencio irrumpe en la plaza. Cientos de personas que hace unos minutos hablaban de sus menesteres, niños que corrían o pateaban una botella, ahora se recolocan y guardan silencio ante el inicio del desfile. Ahora sí, ahora es ese momento que nos define, ese instante de sobriedad y silencio que envuelve las noches de nuestra Pasión. 

Estoy preparado, cámara en mano, desde mi posición en primera fila, empiezo a fotografiar: cofrades, estandartes con las Siete Palabras, tambores… decido agacharme, cambiar de ángulo, cámara a ras de suelo, la luna me ilumina la escena, no me hace falta flash, el cielo está espléndido azulado con alguna estrella que lo dibuja, ahora ¡disparo! Miro la foto y me gusta, ha quedado “curiosa”, tal vez sea una más o no, pero sigo fotografiando hasta que llega el Cristo de la Agonía.

Acaba el desfile y a casa a descansar que aún quedan varios días por delante para disfrutar de lo nuestro. 

Finalizada la Semana Santa, pasados unos meses se convoca el Concurso de Fotografía de la Asociación Luz Penitente. Me presento como otros años, con tres fotos, y una de ellas la “curiosa” de esa noche mágica del Martes Santo. 

Votada en Facebook como finalista entre otras 10 fotografías, el jurado decide otorgar el primer premio (ese “algo” que mencioné al principio y que hizo esa noche más especial) a la “curiosa” foto. Ese honor de que tu foto sea valorada, votada, premiada y expuesta por los comercios de Zamora para ayudar a promocionar lo nuestro, lo de todos los Zamoranos, es lo que hace que cada año salga con más ilusión a capturar los momentos que nos ofrece nuestra querida Semana Santa de Zamora. Hasta el año que viene.


Texto y fotos: David Coco

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