jueves, 27 de abril de 2017

Martes Santo: 50 años de un silencio no jurado

La Hermandad Penitencial de las Siete Palabras, estaba de celebración. En la noche del Martes Santo cumplía 50 años desde su fundación, medio siglo inundando las calles de un silencio no jurado, tiñéndolas de pana verde y estameña blanca.


Por este motivo y de manera extraordinaria, la salida tuvo lugar desde la Catedral. Los hermanos rodearon la plaza con sus hachones encendidos, mientras que el obispo efectuaba el rezo de Las Siete Palabras, y él, El Cristo de la Agonía, enmudecía a los allí presentes mientras avanzaba lentamente delante de cada palabra.

La nueva Cruz Guía de José Antonio Pérez abría la procesión, le seguía el primero de los bombos destemplados, los cuales rompen el silencio para anunciar la llegada del Cristo. 

Durante el desfile, se produce uno de los sonidos más característicos de la Semana Santa de Zamora, no es otro que el simple pero emotivo golpe de los hachones contra el suelo. 

Siete hermanos portan distintos crucificados de diversos autores. Estos crucificados acompañan a cada uno de los estandartes con las siete últimas palabras. Escoltando a cada palabra van dos mayordomos con un farol, dándoles luz. 


Pasadas las dos de la madrugada, los hermanos formaban un perfecto pasillo, abriendo paso e iluminando al Cristo de la Agonía, mientras éste, entraba con el trabajo de sus 8 cargadores por la puerta de Santa María de la Horta, para así dar por finalizado el desfile procesional de su 50 aniversario. Era momento de desearse salud para el año que viene y seguir sumando muchos más años.

Texto: Miguel de Luis
Fotos: Horacio Navas

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